Durante este período, aparece una oportunidad sutil de gustar sin tensión: mediante gusto, suavidad, cuidado, gesto agradable y tono cálido. El sextil abre una puerta fácil al contacto donde belleza y tacto funcionan mejor que presión. Basta mostrar atención a la forma, persona, ánimo, lugar y momento.
Venus apoya suavemente el Ascendente, así que la conducta externa se vuelve más amable. Son adecuadas reuniones, citas, reconciliación, negociaciones, elegir ropa, autocuidado, pequeñas compras y ajuste estético del espacio. No esperes que la simpatía surja sola; conviene invitarla con una acción clara, agradable y apropiada.


