Venus en Piscis ama de forma sutil, compasiva y casi indefensa ante un sentimiento fuerte. Aquí el amor suele vivirse como algo más grande que la simpatía personal: inspiración, misericordia, vínculo secreto de almas, música, oración, sueño, sacrificio, salvación. La persona se siente atraída por ternura, profundidad, vulnerabilidad, arte, espiritualidad y misterio. Puede ver belleza donde otros ven debilidad y sentir el dolor ajeno tan de cerca como si atravesara su propio corazón.
En las relaciones, esta Venus necesita suavidad y confianza. Le resulta difícil estar junto a rudeza, cinismo, cálculo seco y palabras crueles. Puede amar con gran devoción, de manera soñadora, desinteresada, a veces silenciosa. Para ella son importantes las señales de conexión del alma: una mirada, música, entonación, silencio compartido, capacidad de entender sin explicaciones. A menudo da a la pareja mucha simpatía y perdón, porque ve no solo la acción, sino también la herida oculta detrás de ella.

