Durante este período, vínculos conocidos, reacciones antiguas o eventos externos pueden mostrar con fuerza que el desarrollo pide otra elección. Aparece tensión entre lo conocido y el futuro. La idea principal del tránsito no es aferrarse al pasado, pero tampoco correr a ciegas, de golpe y con ansiedad.
La oposición de Urano en tránsito al Nodo Norte natal suele activar el eje de pasado y futuro. Personas o circunstancias pueden devolverte a guiones antiguos y, al mismo tiempo, mostrar dónde ya es hora de salir de la reacción automática.

