Cuando Urano se mueve por Tauro, la renovación toca dinero, cuerpo, propiedad, hábitos y la idea misma de estabilidad. Lo que parecía inmóvil empieza a necesitar aire: recursos, trabajo, gusto, comodidad y formas de apoyarse en la vida sin miedo a perder control, calidad, dignidad y sensación de suelo firme.
El período puede traer nuevos modelos financieros, tecnología en el trabajo, soluciones ecológicas, despertar corporal y revisión de compras y relación con las cosas. La libertad aquí se prueba mediante la materia: ¿puedes cambiar la forma sin destruir el suelo bajo tus pies?

