Durante este período, un dolor antiguo puede aparecer de forma inesperada, no como castigo, sino para liberación. Lo que antes parecía debilidad personal pide nueva comprensión. El tránsito ayuda a ver la herida de otra manera, sin vergüenza, aislamiento, protección antigua, autocrítica, rigidez, soledad, negación ni miedo.
Urano en tránsito en conjunción con Quirón natal suele conectarse con comprensiones repentinas, terapia, el tema de ser diferente, sensibilidad corporal, enseñanza o una experiencia que revela una vulnerabilidad antigua. Puede quedar claro dónde el dolor te frenaba de la libertad.

