Durante este período, el poder profundo, el deseo de liberación y la necesidad de cambiar lo que lleva tiempo bajo control pueden despertar con fuerza. El tránsito expone tensión oculta, pero pide no convertir la revolución interna en destrucción, venganza, lucha, obsesión, presión, violencia, control, rigidez ni miedo.
Urano en tránsito en conjunción con Plutón natal suele conectarse con crisis de poder, descubrimientos psicológicos fuertes, liberación de dependencia y cambio de actitud ante dinero, intimidad, miedo y control. Lo reprimido puede salir.


