Durante este período, el tema del deseo prohibido, sombra, rebeldía y parte salvaje interna puede aparecer con fuerza. Lo que normalmente estaba oculto exige aire. El tránsito despierta honestidad, pero pide no confundir libertad con provocación, autodestrucción, obsesión, venganza, poder, violencia, chantaje, engaño, presión o juegos.
Urano en tránsito en conjunción con Lilith natal suele conectarse con tentaciones repentinas, independencia aumentada, sexualidad, enojo, envidia, vergüenza o deseo de romper una prohibición. Puede hacerse visible dónde una parte reprimida de la personalidad pide reconocimiento.

