El trígono Venus-Marte da acuerdo natural entre atractivo y acción. Venus quiere amor, belleza, placer, armonía y simpatía. Marte quiere movimiento, iniciativa, deseo, victoria y participación física. En el trígono, estas fuerzas se apoyan: la persona puede mostrar interés sin perder encanto y ser suave sin volverse pasiva. En ella pueden combinarse ternura y valentía, gusto y energía, arte y temperamento vivo.
El aspecto suele hacer que la persona sea visible en sociedad. Sabe gustar sin esfuerzo excesivo, entrar en contacto con facilidad y sentir el momento correcto para coquetear, hacer un cumplido, actuar o bromear. Su atractivo no necesariamente es solo externo: puede mostrarse en la forma de caminar, la voz, los modales, el sentido del ritmo y la capacidad de animar el espacio. Es un buen aspecto para escenario, danza, deporte, moda, belleza, diseño, música, shows, profesiones públicas, emprendimiento, trabajo con personas y dinero.


