El trígono de Neptuno y el Nodo Sur habla de un viejo recurso de sensibilidad, imaginación, compasión, espiritualidad, creatividad, intuición o capacidad de disolverse en el mundo sutil. La persona puede llegar a la vida con musicalidad natural, imágenes internas, suavidad, empatía e interés por lo oculto, religioso, psicológico o artístico.
El Nodo Sur muestra que el tema neptuniano ya es familiar. En el pasado o en la memoria familiar pudo haber músicos, artistas, actores, sanadores, médicos, monjes, clérigos, marineros, farmacéuticos, herbolarios, personas vinculadas con agua, química, oración, sacrificio o servicio secreto. En esta vida, esas cualidades pueden aparecer fácilmente, a veces casi sin entrenamiento.

