El trígono Luna-Marte da una unión natural entre reacción emocional y acción. La Luna siente dónde hay que crear seguridad, restaurar fuerza, proteger el espacio personal. Marte da decisión, velocidad, energía corporal y disposición a actuar. En trígono, estas funciones normalmente no pelean entre sí: la persona entiende con más facilidad lo que necesita y da más rápido un paso para recibirlo o protegerlo.
Este aspecto suele dar valentía, ingenio, fuerza vital, practicidad, habilidad doméstica y capacidad de luchar sin histeria innecesaria. A la persona no le gusta sentirse impotente. Sabe organizar la vida diaria, mantener orden, resolver asuntos urgentes, proteger el hogar, ayudar a los seres queridos en cosas concretas. Puede tener buen tono corporal, atletismo, energía sexual, capacidad de recuperarse mediante movimiento. A diferencia de los aspectos tensos Luna-Marte, aquí la acción ayuda más a las emociones de lo que las destruye.


