El trígono de Lilith y Selena da una oportunidad natural de entender la propia sombra y no perder conexión con la luz interna. Lilith muestra deseos prohibidos, vergüenza, tentaciones, distorsiones ancestrales y zonas donde la persona puede caer en extremos. Selena da protección, intención pura, apoyo y capacidad de elegir una acción que no manche el alma, incluso cuando la situación es difícil.
Este aspecto puede hacer a la persona internamente honesta. No necesariamente está libre de pecado ni tiene que ser suave. Su fuerza es distinta: puede ver sus motivos oscuros y no identificarse por completo con ellos. Entiende que envidia, enojo, vanidad, celos o deseo de control pueden aparecer en cualquiera. Pero la aparición de un sentimiento no es una orden para actuar desde él.
