El trígono de Lilith y el Nodo Sur habla de un viejo recurso de magnetismo, encanto, intuición, arte, capacidad de ver las debilidades de la gente y habilidad para usar la fuerte atracción del tema de la casa y el signo. La persona puede llegar a la vida con la sensación de que en alguna esfera le resulta fácil recibir atención, influencia, beneficio o trato especial.
El Nodo Sur muestra que esta energía ya es familiar. En el pasado o en la memoria familiar puede haber habido belleza, poder, privilegios sociales, dinero, talento, atractivo sexual, carisma peligroso, aventurerismo, vida al borde de la moral o capacidad de conseguir lo deseado mediante hipnosis personal. En esta vida el nativo vuelve a sentir el sabor de este poder.
