Cuando el Sol pasa por Piscis, el foco se suaviza y entra en capas sutiles: intuición, compasión, sueños, arte, fe y cierre de lo antiguo. Hace falta menos control rígido y más sentido, silencio, perdón, conexión interna con la vida, mundo invisible y alma profunda dentro de ti.
Este período favorece creatividad, terapia, práctica espiritual, descanso, caridad, música, trabajo con imágenes y cierre de ciclos. Puede restaurar el alma donde una persona vivió demasiado tiempo solo mediante deberes, lucha o resultados externos. A veces el trabajo principal del mes es soltar con suavidad lo que ya terminó.

