Cuando el Sol pasa por Leo, la vida llama a la expresión, creatividad, alegría y dignidad personal. Aparece la necesidad de ser visible, amar con más generosidad, crear, celebrar, liderar y sentir que el corazón vuelve a participar en lo que ocurre. La luz pide forma, escenario, valentía y una respuesta viva.
Este período fortalece temas de amor, hijos, creatividad, marca personal, presentaciones, juego, placer y autoexpresión audaz. Recuerda que la energía crece no solo desde la utilidad, sino también desde la inspiración. Cuando una persona hace algo desde el corazón, el espacio se vuelve más cálido.

