Cuando el Sol en tránsito pasa por la Casa 1, el centro de atención vuelve a ti: el cuerpo, la imagen externa, la iniciativa personal, la forma en que entras en un espacio y el derecho a ocupar lugar sin excusas innecesarias. El período resalta dónde te muestras directamente y dónde todavía esperas permiso para ser visible.
Es un tiempo de comienzos personales, renovación de estilo, movimiento, aparición pública y hablar en primera persona. El Sol en la Casa 1 da más fuerza vital, pero con ella levanta la pregunta del ego: ¿te estás expresando de verdad o exiges atención para cubrir una inseguridad interna?

