El Sol en la primera casa vuelve notable a la persona incluso cuando no intenta demostrar nada. Hay en ella una sensacion natural de presencia: entra en un espacio y los demas empiezan a tomarla en cuenta. A veces esto se expresa de forma brillante, segura, casi regia; a veces mas tranquila, pero aun visible. La primera casa se relaciona con cuerpo, imagen, primera impresion, paso, manera de hablar y derecho a ocupar un lugar en el mundo, por eso aqui el Sol es dificil de esconder.
Desde la infancia, la persona suele sentir que la miran. Le dan la palabra, esperan su reaccion, la evaluan, comparan y distinguen. Esto puede volverse un apoyo fuerte: se acostumbra a participar activamente en la vida, no a ser decorado de fondo. Pero tambien puede crear tension interna, como si siempre debiera verse segura, digna y mas fuerte de lo que se siente por dentro.

