El Sol en Aries le da a la persona un motor interno que no tolera la espera, la dependencia ni las explicaciones demasiado largas. Aquí la personalidad se abre a través del primer paso: empezar, arriesgarse, hablar de frente, entrar en una situación antes que los demás. Esta persona suele sentirse viva justo donde hay desafío, resistencia, velocidad y una oportunidad de demostrarse que puede.
En una expresión sana, es una persona directa, valiente y muy vital. No siempre elige el camino más suave, pero muchas veces es quien mueve de lugar una situación estancada. El Sol en Aries puede contagiar determinación: donde otros discuten durante mucho tiempo, dudan y esperan permiso, Aries ya está intentando. Su fuerza no está solo en la rapidez, sino también en la capacidad de volver después de una derrota sin destruirse durante demasiado tiempo. Puede equivocarse, quemarse, perder, pero por dentro sigue existiendo el impulso de levantarse y probar otra vez.

