El sextil Venus-Quirón da la oportunidad de sanar temas de amor, valor, belleza, aceptación y cercanía mediante una experiencia suave pero consciente. Venus muestra cómo la persona ama, elige, atrae, siente placer y percibe su propio atractivo. Quirón señala el lugar donde hay una herida: miedo a no ser deseada, bella, valiosa, amada o digna de reciprocidad tranquila. En el sextil entre ambos, existe un camino para restaurar la autoestima.
Una persona así puede comprender bien la inseguridad ajena en el amor. Siente lo doloroso que puede ser compararse, esperar evaluación, depender de atención, avergonzarse del cuerpo, gusto, deseos o necesidad emocional. Quizá ella misma vivió rechazo, torpeza romántica, sensación de falta de atractivo o un vínculo donde tuvo que probar su valor. El sextil da la oportunidad de no quedarse atrapada en eso, sino convertir la experiencia en comprensión sutil de las relaciones.

