Venus en sextil con Neptuno vuelve los sentimientos sutiles, receptivos y llenos de imágenes. La persona puede vivir el amor no solo como simpatía, sino como un estado del alma: música, oración, inspiración, compasión, belleza del mundo y deseo de disolverse en algo mayor. Venus recibe de Neptuno suavidad, poesía y capacidad de ver una armonía oculta.
En las relaciones, la persona puede ser muy receptiva. Siente cuando otra persona sufre, sabe consolar, suavizar, inspirar y crear una sensación de aceptación. Su amor suele buscar no solo cercanía física, sino fusión anímica, ideal y fe silenciosa en lo mejor. Puede sentirse atraída por personas sensibles, creativas, misteriosas o heridas.


