El sextil de Neptuno y Quirón da la oportunidad de sanar mediante compasión, imaginación, espiritualidad, arte y una percepción sutil de procesos invisibles. Neptuno se conecta con sueño, fe, música, imágenes, disolución de límites, sentimiento místico y capacidad de experimentar unidad. Quirón muestra la herida donde la persona siente el dolor de la separación, la impotencia o la imposibilidad de ser entendida del todo. En el sextil, este dolor puede volverse fuente de sensibilidad profunda.
Esta persona suele captar el estado ajeno casi sin palabras. Puede sentir la atmósfera de un espacio, el fondo emocional, tristeza oculta, cansancio, esperanza, oración o impulso creativo. Tal vez ella misma haya vivido periodos de confusión, soledad, idealización, decepción o sensación de que la sutileza de su alma no puede soportar la rudeza del mundo. El sextil la ayuda a no ahogarse en esto, sino a encontrar una forma: música, texto, práctica, servicio, imagen, ayuda silenciosa.

