El sextil Luna-Venus da la oportunidad de desarrollar conscientemente suavidad, gusto, capacidad de cercanía y habilidad para crear comodidad. No es simple agrado pasivo, sino una destreza que se abre con participación: cuidado, creatividad, atención al cuerpo, al hogar, a las relaciones, a la belleza cotidiana. La Luna da receptividad emocional e intuición; Venus da armonía, atracción, sentido de forma y alegría terrenal.
Una persona con este aspecto puede causar buena impresión incluso sin una apariencia llamativa. Su encanto aparece en los modales, la suavidad, la buena voluntad y la capacidad de hacer que otros se sientan cómodos. Puede ayudar a los demás con imagen, decoración, calidez, gusto, un regalo, comida, atmósfera. Incluso el trabajo rutinario puede volverse más estético en sus manos. El aspecto favorece cocina, decoración, diseño, arte, comercio, belleza, trabajo con clientes, temas familiares e infantiles.


