El sextil Luna-Neptuno da la oportunidad de conectar receptividad emocional con intuición, imaginación y compasión. La Luna siente vida cotidiana, reacciones corporales, memoria familiar y ánimo de los seres queridos. Neptuno abre una capa sutil: sueños, símbolos, música, fe, imagen, comprensión sin palabras. En sextil, estas energías pueden dar un don suave: la persona siente más profundo de lo habitual y puede darle forma poco a poco.
Este aspecto suele dar calidez, poesía, musicalidad e interés por arte, psicología, prácticas espirituales, ayuda a personas y animales. La persona puede ser muy receptiva a la atmósfera. Siente dónde hay dolor, falsedad, cansancio y dónde se necesita ternura. A veces entiende a otra persona antes de que esa persona explique lo que ocurre.


