El sextil Luna-Mercurio da la oportunidad de desarrollar una unión viva entre intuición y mente. No es un flujo tan espontáneo como el trígono: el aspecto pide participación, práctica, comunicación, aprendizaje. Pero si la persona lo usa, nota rápido que puede escuchar, entender, explicar, recordar, negociar y orientarse en un entorno cambiante. La Luna da sensibilidad al estado de ánimo, Mercurio da lenguaje y una forma de transmitir la observación.
Una persona con este aspecto puede ser atenta, amable, cuidadosa y curiosa. Aprende bien mediante conversación, viajes, intercambio práctico, observación de personas. Sus contactos suelen volverse un recurso: conocidos traen información, la información abre oportunidades y la capacidad de ponerse de acuerdo ayuda a avanzar. El sextil es especialmente bueno para periodismo, enseñanza, crianza, comercio, consultoría, mediación, escritura, blogging, trabajo con clientes y cualquier actividad social e intelectual.


