El sextil de Lilith y Selena da la oportunidad de conectar conscientemente el conocimiento de la propia sombra con una referencia moral interna. Lilith muestra zonas de tentación, vergüenza, deseo reprimido, envidia, miedo y conducta distorsionada. Selena da recurso luminoso, protección, capacidad de elegir con más limpieza y apoyo donde la persona actúa desde la verdad, no desde orgullo o compensación.
En el sextil esta conexión puede volverse muy útil. El nativo puede ver sus motivos ambiguos sin histeria ni autodestrucción. Puede admitir: sí, en mí hay envidia, deseo de control, miedo, vanidad, resentimiento, pero no tengo que actuar desde eso. Este reconocimiento tranquilo vuelve fuerte al aspecto. La persona no oculta la sombra, sino que la traduce en elección consciente.
