Quirón en la primera casa vuelve paradójica la personalidad misma. Desde la infancia, la persona puede sentir que "no es como los demás": por apariencia, carácter, reacción ante el mundo o ritmo interno. A veces todos lo ven; a veces la diferencia es imposible de explicar, pero la gente cercana igual siente que tiene delante a alguien de otra clase. Puede ser simple y extraña, graciosa y sabia, corporal y espiritual, suave y muy punzante al mismo tiempo.
El tema principal de esta posición es la búsqueda de la propia imagen. La persona cambia con facilidad de estilo, conducta, círculo social y rol dentro de un grupo. Puede adaptarse a ambientes distintos, volverse alguien propio entre personas muy diferentes y captar rápido qué llave abre al otro. Es el don de diplomática, actriz, sanadora y mediadora. Pero en una expresión baja, la misma flexibilidad se vuelve hipocresía, complacencia y juego sin núcleo moral.
