El quincuncio Venus-Marte muestra un escenario repetido donde amor, deseo, autoestima y acción no logran sintonizarse a la primera. Venus quiere ser aceptada, bella, amada y valorada. Marte quiere actuar, lograr, defender sus deseos, competir y mostrar fuerza. En el quincuncio, la persona puede ser apasionada y atractiva, pero no entender de inmediato cómo expresarlo sin ansiedad, comparación, resentimiento o guerra interna.
El aspecto suele estar conectado con una sensación de inferioridad. La persona quiere admiración, sobre todo de quienes le gustan, pero al mismo tiempo teme crítica y rechazo. Puede compensar mediante éxito externo, una imagen brillante, sexualidad, logros y victoria sobre rivales. Si Marte es más débil, el deseo queda dentro como sueño: la persona fantasea mucho con amor, fama y reconocimiento, pero no actúa. Si Marte se expresa con dureza, puede pasar por encima de otros para demostrar su valor.

