El quincuncio de Plutón y Quirón trabaja de forma más sutil que una cuadratura u oposición, pero eso no lo vuelve débil. A menudo aparece como incomodidad interna repetida: la persona parece avanzar, arreglárselas, fingir que todo está bajo control, pero en ciertas situaciones una vieja herida empieza a doler otra vez. Esto se ve especialmente en los temas de las casas donde están Plutón y Quirón: seguridad, dinero, cuerpo, cercanía, familia, trabajo, publicidad, secretos, crisis o poder.
El sentido del quincuncio es que dos fuerzas no encuentran de inmediato un idioma común. Plutón exige transformación profunda, encuentro honesto con lo que asusta, está oculto o reprimido. Quirón muestra una vulnerabilidad que la persona no puede sanar simplemente con un esfuerzo de voluntad. Por eso el nativo puede vivir entre dos extremos: ignorar el dolor y dejarse llevar, o reaccionar de pronto con demasiada fuerza cuando la situación se parece a una experiencia antigua. Por fuera parece inconsistente, pero por dentro tiene su propia lógica: la psique intenta evitar otra herida.
