El quincuncio de Plutón y el Ascendente muestra la necesidad de ajustar finamente el poder personal y la forma externa en que se expresa. La persona puede ser mucho más intensa de lo que quiere mostrar o, al contrario, parecer presionante cuando por dentro solo se defiende. Su presencia afecta a otros más profundamente que un contacto común, por eso es importante que comprenda su propio efecto.
El aspecto suele aparecer mediante tensión oculta, desconfianza, rigidez corporal, reacciones fuertes al control y miedo a ser vulnerable. El nativo puede reprimir el poder y luego soltarlo de pronto en una forma aguda. Le cuesta encontrar la medida entre seguridad y apertura.

