El quincuncio de Neptuno y Plutón crea un ajuste sutil pero persistente entre el sueño espiritual y la fuerza profunda de transformación. Es un aspecto de planetas exteriores, por eso aparece más a menudo a través de un trasfondo generacional y se vuelve personal si toca casas importantes, ángulos, Sol, Luna o planetas personales. Neptuno busca misericordia, fe, creatividad y una salida más allá de la realidad cruda. Plutón exige llegar a la esencia, atravesar crisis y cambiar la estructura misma de la vida.
El nativo puede sentir que fuerzas superiores lo guían. Esto se nota especialmente en los temas de las casas donde están los planetas. Son posibles religiosidad fuerte, interés por psicología, medicina, política, secretos, dolor colectivo, arte, blogs, cine o literatura. La persona puede inspirar a otros a acciones valientes, ayudarlos a creer en sí mismos y hablar de una manera que llega muy hondo. Es un buen aspecto adicional para sacerdotes, psicólogos, líderes, políticos, artistas, guionistas y voluntarios.

