El quincuncio de Neptuno y el Nodo Norte muestra un desajuste entre sueño, intuición, compasión o búsqueda espiritual y la dirección real del crecimiento futuro. Neptuno quiere disolver, creer, sentir, salvar, inspirarse, irse a una imagen o confiar en la corriente. El Nodo Norte exige desarrollo, pero con el quincuncio no todo sueño conduce adonde debe conducir.
Este aspecto puede crear una confusión interna sutil. La persona siente un llamado, pero no siempre entiende de quién es: del alma, del miedo, de la fantasía, del dolor ajeno o de un viejo deseo de ser necesaria. Puede seguir una imagen bella, idealizar el camino, esperar una señal, dudar de los hechos o postergar la acción concreta porque la realidad parece demasiado áspera.
