El quincuncio de Neptuno y el Ascendente muestra la necesidad de ajustar sensibilidad e imagen externa. La persona puede percibir a otros con sutileza, pero no entender de inmediato dónde termina su estado y empieza el ajeno. A veces se ve más suave, nebulosa o insegura de lo previsto, y luego se cansa porque otros leen mal sus límites.
El aspecto suele aparecer mediante una imagen cambiante, sensibilidad al entorno, olores, música, estados de ánimo y cansancio por la rudeza. El nativo puede adaptarse a expectativas y luego sentir pérdida de sí mismo. Es importante que aprenda a hablar directamente sin destruir la suavidad.

