El quincuncio Marte-Plutón muestra un ajuste repetido entre acción personal y una necesidad profunda de poder, reconocimiento, control o supervivencia. Esto no siempre se ve de inmediato. La persona puede parecer tranquila, concentrada y capaz, mientras por dentro hay un zumbido constante: demostrar, resistir, ganar, volverse más fuerte y no dejar que nadie dude de su competencia. Marte quiere actuar directamente, Plutón exige control total, y el quincuncio hace que la persona busque una y otra vez la dosis correcta de fuerza.
La persona puede lanzarse hacia liderazgo, influencia y superioridad profesional. Puede parecerle que los demás la prueban para encontrar debilidad, así que presiona más, asume más responsabilidad, trabaja hasta el agotamiento y lucha por un lugar desde donde pueda dirigir. En una versión, esto se vuelve avance agresivo: política dura, presión, pasar por encima de otros, deseo de destruir rivales. En otra, la persona sublima la tensión en adicción al trabajo y hace más de lo necesario para probar su valor.

