Plutón en sextil al Ascendente no cambia el escenario, sino la forma en que estás presente en el mundo. Apariencia, modo de hablar, energía corporal, mirada y reacciones de la gente se vuelven densas. El período saca una fuerza que antes debía contenerse, ocultarse o gastarse en tensión interna, resistencia y enojo no reconocido.
Este tránsito toca cuerpo, imagen, voz, estrategia personal, límites, sexualidad, liderazgo y la manera en que otros leen tu voluntad. Algunos se acercan más, otros resisten, otros prueban tus bordes. Los roles antiguos dejan de sostenerse, sobre todo si estaban construidos sobre comodidad o miedo.


