Plutón en Piscis limpia las profundidades del alma colectiva: fe, compasión, arte, autosacrificio, miedos secretos, dependencias y dolor de los expulsados e invisibles. El período saca a la superficie lo que lleva tiempo disuelto en silencio, lástima, niebla o justificaciones espirituales.
Piscis lo siente todo, y Plutón exige verdad dentro de esa sensibilidad. En lo colectivo se intensifican temas de religión, psique, medicina, agua, aislamiento, caridad y sufrimiento oculto. En lo personal, el tránsito pregunta: ¿dónde la misericordia se volvió escape y el dolor una forma de sostener conexión?

