Pluton en la segunda casa ata dinero, autoestima, cuerpo, placer y poder en un nudo fuerte. La persona puede tener un sentido financiero casi instintivo: ver ganancia donde otros ven algo comun, sentir un trato rentable, atraer a las personas correctas, salir de la pobreza, construir negocios, manejar recursos, bienes raices, impuestos, bancos, intereses ajenos y grandes flujos materiales.
Pero Pluton no da una actitud facil hacia el dinero. Para el, el dinero no es solo comodidad, sino prueba de fuerza, seguridad, sexualidad, control y derecho a vivir. Por eso la persona puede desear riqueza con pasion, temer la pobreza, compararse dolorosamente con otros, aferrarse a propiedades, envidiar recursos ajenos y percibir una perdida financiera como humillacion personal.

