La oposición Sol-Plutón coloca la voluntad personal frente a fuerza profunda, poder, crisis y destrucción de formas viejas. La persona puede sentir energía enorme, pero a menudo la encuentra mediante resistencia: adversarios fuertes, luchas por influencia, crisis, presión de grupo o parejas. El Sol quiere crear y manifestarse; Plutón exige transformación, a veces dura y dolorosa. Por eso la vida puede preguntar periódicamente: ¿quién controla el poder y a qué precio?
Esta oposición suele dar magnetismo y potencial de liderazgo. La persona puede atraer atención, mandar, persuadir, ver puntos débiles en un sistema, movilizar a otros en una crisis. Puede tener éxito en política, negocios, gestión, finanzas, seguridad, investigaciones, deporte, psicología, espectáculo. Pero la tensión del aspecto convierte el poder no solo en recurso, sino en prueba. Cuanta más fuerza recibe, más importante se vuelve la cuestión de la ética.


