La oposición Sol-Marte construye un eje entre la voluntad personal y la fuerza de acción. La persona siente mucha energía, pero a menudo la encuentra como resistencia: a través de competidores, parejas, conflictos abiertos, críticas y presión de las circunstancias. Parece que el mundo estuviera poniendo a prueba su derecho a actuar. Puede querer sinceramente ir por su propio camino, pero pronto aparece cerca alguien que discute, obstruye, desafía o exige pruebas. Por eso el aspecto suele activarse no en soledad, sino mediante el choque con otro.
Marte en oposición al Sol no permite que una persona olvide tranquilamente la fuerza. Si reprime la ira, esta regresa a través de agresores externos o situaciones filosas. Si actúa de forma demasiado directa, ella misma se vuelve fuente de tensión. Su tarea no es derrotar a todos, sino comprender cómo tratar con el lado opuesto. El oponente puede ser real, pero a menudo muestra un problema interno: impaciencia, miedo a la debilidad, reacción dolorosa a la humillación, costumbre de percibir el desacuerdo como ataque.


