La oposición Sol-Lilith muestra tensión entre la imagen consciente del yo y la parte de la personalidad que quiere algo prohibido, vivo, poderoso o peligrosamente atractivo. El Sol busca integridad, dignidad y expresión clara. Lilith se coloca enfrente y muestra la sombra: vanidad, envidia, miedo a ser ordinaria, deseo de recibir reconocimiento a cualquier costo, necesidad de romper reglas o probar singularidad mediante conflicto.
Una persona con este aspecto puede encontrarse con su sombra a través de otros durante toda la vida. Personas brillantes, audaces, sexuales, seguras de sí, egoístas o provocadoras la irritan y al mismo tiempo la atraen. A veces condena en otros lo que no se atreve a admitir en sí misma. En otra versión, toma el rol activo y empieza a reprimir a otros, exigiendo reconocimiento, sumisión, admiración o derecho a ser primera sin tener en cuenta la voluntad ajena.

