Quirón en oposición a Lilith muestra tensión entre un "yo" interno vulnerable y la imagen de otra persona que parece más valiente, peligrosa, libre o segura. La persona puede sentirse blanda, extraña, desprotegida, no lo bastante brillante, mientras afuera ve a quienes parecen tomar con facilidad lo que ella misma teme querer. Esto crea una comparación dolorosa: yo soy más débil, ellos más fuertes; yo temo, ellos se permiten; yo estoy herida, mientras ellos manejan la situación con calma y confianza externa.
Quirón aquí habla de una vieja herida conectada con el derecho a ser uno mismo. Lilith en oposición muestra lo que atrae y asusta al mismo tiempo: sexualidad ajena, independencia, audacia, talento, libertad, influencia y capacidad de romper reglas. La persona puede condenar estas expresiones, pero interesarse en secreto por ellas. A veces atrae parejas, amistades, maestros o rivales que la obligan a encontrarse con su lado reprimido.
