La oposición de Neptuno y Quirón muestra una división entre el sueño de un mundo hermoso y el dolor de una realidad imperfecta. La persona puede ser idealista, romántica, artista sutil, sanadora o buscadora espiritual, pero por dentro suele haber insatisfacción: la gente no es lo bastante amable, la cultura no es lo bastante pura, las relaciones no son lo bastante elevadas, la fe no es lo bastante real. Quiere traer una nueva suavidad, un nuevo amor, un nuevo sistema de sentido, pero primero debe ver su propia herida.
El aspecto puede dar imaginación fuerte, capacidad actoral, música, danza, poesía y capacidad de apoyo psicológico y espiritual. La persona sabe crear su propio universo donde el dolor se vuelve imagen y la decepción se vuelve arte. Si tiene acción y disciplina, el sueño puede convertirse en proyecto real, profesión, creatividad o ayuda a la gente. Si no, puede irse a fantasías y esperar que el mundo se vuelva como lo imaginó.

