La oposición Mercurio-Lilith muestra tensión entre la razón, la palabra y el lado oscuro del campo informativo. Mercurio quiere entender, hablar, aprender e intercambiar hechos. Lilith distorsiona, tienta, provoca mentiras, chismes, manipulación, sospecha y una atracción dolorosa hacia información prohibida. La persona puede pasar la vida aprendiendo a distinguir verdad de media verdad, pensamiento propio de sugestión ajena y habla clara de habla destructiva.
En una expresión baja, el aspecto puede convertir a la persona en fuente de caos comunicativo. Puede exagerar, dejar cosas sin decir, pasar rumores, confundir hechos, decir demasiado, prometer y no cumplir, o usar información para obtener beneficio. Pero la oposición suele devolverle el mismo escenario: la engañan, la ponen en una trampa, la desorientan, hablan de ella o pierde dinero y oportunidades por información falsa. La vida enseña responsabilidad por las palabras.

