La oposición Marte-Quirón crea una línea interna de lucha entre el deseo de actuar y el miedo a la propia fuerza. La persona puede ser valiente, resistente, sexual y asertiva, pero esta energía a menudo queda escondida detrás de timidez, cautela o dualidad extraña. En un estado evita el conflicto; en otro se lanza de pronto a defenderse, defender a otra persona o una idea con tanta fuerza que otros no entienden de dónde salió.
El aspecto suele tirar a la persona hacia quienes fueron ofendidos, débiles o heridos injustamente. Puede reaccionar con fuerza ante humillación, violencia, supresión del talento e indefensión ajena. En una buena versión, es protectora, activista, ayudante en crisis, entrenadora, rehabilitadora o alguien que va donde no solo hace falta simpatía, sino acción.

