La oposición de Lilith y Selena coloca a la persona entre dos polos: la zona de sombra de la tentación y el recurso luminoso de protección. Lilith muestra dónde surgen deseos prohibidos, vergüenza, envidia, miedo, distorsiones ancestrales y tentación de seguir el camino de la manipulación o compensación. Selena muestra dónde llegan apoyo, intención pura, referencia benévola y posibilidad de no perderse.
En la oposición, estos polos suelen aparecer mediante situaciones y personas externas. El nativo puede encontrarse con quienes parecen encender su Lilith: provocan, tientan, despiertan celos, orgullo, deseo de demostrar algo o romper límites. Y cerca puede haber personas o circunstancias de Selena: aquellas que le recuerdan conciencia, fe, pureza, dignidad y la elección correcta. La vida parece poner a la persona frente a un espejo.
