La oposición de Lilith y el Ascendente lleva la tentación, la vergüenza y el poder prohibido a las relaciones. La persona puede atraer parejas que despiertan celos, dependencia, tensión sexual, miedo a la traición, deseo de control o admiración dolorosa. Los vínculos importantes reflejan aquello que la persona no quiere reconocer en sí misma.
El aspecto puede traer relaciones con sensación de destino, fuerte atracción por personas complicadas, repetición de guiones de "víctima-tentador", vínculos secretos y pruebas de límites. El nativo puede acusar a la otra persona de oscuridad sin notar cómo él mismo entra en el mismo juego. El orbe y la condición de Venus, Marte y la séptima casa son especialmente importantes. Cuanto más fuerte es la atracción, más importante es no confundir la profundidad del vínculo con la pérdida de control.

