Este período puede mostrar con más fuerza cómo el escenario antiguo bloquea la nueva dirección. Roles familiares, bucles de culpa, guiones de deber, miedo al cambio y conversaciones repetitivas se vuelven visibles por presión corporal y relacional.
La cuadratura puede traer tensión alrededor de temas de dependencia: volver a una persona, deuda, viejas expectativas familiares o lealtad autodestructiva. El punto no es demonizar el pasado, sino dejar de permitir que dirija la acción presente.
