Cuando el Nodo Norte toca a Neptuno, tu camino se abre mediante intuición, fe, creatividad, compasión y señales sutiles. La experiencia puede volverse profunda y silenciosa, pero la espiritualidad no debe confundirse con niebla, y la inspiración no debe reemplazar realidad, hechos, límites, responsabilidad y estructura diaria.
Este aspecto puede traer sueños fuertes, flujo creativo, interés por sanación, arte, simbolismo o situaciones donde se necesita confianza, pero también debe ponerse a prueba. Neptuno muestra dónde el alma escucha más de lo que la mente puede explicar. Lo escuchado aun así debe pasar por acciones, tiempos y conducta honesta.

