El Nodo Norte en Piscis dirige a la persona hacia confianza, compasión, imaginación, sensibilidad espiritual, perdón, arte, silencio y capacidad de sentir el todo. El polo opuesto, el Nodo Sur en Virgo, muestra una experiencia familiar relacionada con análisis, labor, deber, corrección, control de detalles y el hábito de probar la utilidad mediante arreglo constante. Este patrón antiguo no es inútil: da habilidades, instinto y memoria. Pero si la persona vive solo desde ahí, el desarrollo se frena y la vida sigue girando alrededor de la misma reacción cómoda.
La tarea del Nodo Norte no es rechazar el Nodo Sur, sino usarlo como base y avanzar más lejos. Piscis pide un nuevo hábito del alma: una forma de actuar que al principio puede sentirse desconocida, expuesta o incluso insegura. La persona crece cuando deja de esperar que el patrón antiguo resuelva todo y empieza a practicar las cualidades de Piscis en elecciones concretas, trabajo, relaciones y ritmo diario.
