Neptuno retrógrado devuelve la atención a sueños, fe, intuición, compasión, ilusiones, dependencias, creatividad, descanso y sentimientos sutiles. Es un período en que el mundo interior pesa más que la prueba externa, por eso es especialmente importante distinguir la voz verdadera del alma del miedo, la fantasía hermosa, la lástima o el autoengaño suave.
Neptuno en movimiento retrógrado puede disolver imágenes antiguas: la persona ideal, una idea salvadora, una promesa hermosa, un rol espiritual o un sueño creativo que no recibió forma durante mucho tiempo. La intuición crece, pero también el riesgo de oír lo que uno quiere oír. Por eso importan los hechos, el cuerpo, el sueño, los límites y las preguntas sobrias.

