El sextil de Neptuno a Lilith da una oportunidad de ver la sombra sin pánico, autocondena ni deseo de destruir algo de inmediato. Un deseo fuerte, celos, vergüenza, envidia, atracción sexual o resentimiento pueden revelar no una parte "mala" de la personalidad, sino una necesidad no reconocida, dolor o hambre de libertad.
Neptuno suaviza la defensa brusca, y Lilith muestra lo que suele ocultarse detrás de una máscara correcta. Este tránsito sirve para terapia, confesión creativa, honestidad corporal y trabajo con sueños, imágenes y temas prohibidos. Ayuda a no mistificar la sombra, no convertirla en destino y no justificar acciones destructivas con un sentimiento bello.

