Durante este período, otra persona, un deseo, una compra o una imagen bella puede parecer la respuesta al vacío del corazón. Venus busca amor, valor y placer; Neptuno añade ideal, lástima, música de un sueño, anhelo, proyección, ternura, consuelo y tendencia a ver no a la persona, sino la expectativa del corazón.
La oposición suele aparecer mediante proyecciones románticas, esperanzas secretas, vaguedad financiera, inspiración creativa, anhelo de lo imposible y relaciones con una pareja inaccesible o débil. Puede revelar ternura y gusto, pero pide mirar la reciprocidad. Si un vínculo descansa en espera, sacrificio, rescate o promesas bellas sin acciones, el corazón pierde apoyo rápido.


